La villa de Oña, situada al noreste de la provincia de Burgos, se encuentra en el kilómetro 508 de la carretera Nacional 232, a caballo entre las comarcas de la Bureba y Las Merindades. Estamos a  65 kilómetros de Burgos, a 85 de Vitoria, a 90 de Bilbao, a 100 de Logroño y  Santander. El acceso desde la N-1 se hace desde Briviesca si se viene del sur y desde Cubo de Bureba si la aproximación se hace por el norte. Desde la autopista Ap-1 hay que tomar las salidas de Briviesca o Pancorbo.

En una zona de clima continental, con temperaturas frías en invierno y calurosas en verano. Por la villa discurre el río Oca, que busca la desembocadura del Ebro aún en territorio oniense. El paisaje bello y caprichoso muestra  un terreno escarpado y recubierto de árboles y arbustos de hoja perenne, como el pino, la encina y el boj.

Su caserío se levanta entre el final de la fértil vega y el principio del estrecho desfiladero formado por río. El conjunto urbano se fue gestando teniendo como punto de referencia inevitable el propio monasterio. Por necesidades propias y por definir el dentro y fuera de la villa, con lo que implica de defensa pero también de control y diferenciación, la población se vio ceñida por una muralla que condicionó y determinó, al igual que la orografía, el entramado urbano.

El casco urbano actual, levantado sobre el plano medieval, de tipo galería, pese a la existencia de algunas construcciones de los siglos XVII y XVIII; en su gran mayoría se fue gestando en las últimas décadas del siglo XIX y las cuatro primeras del XX.

La villa que ha ido perdiendo población en las últimas décadas tiene en la actualidad un  censo aproximado de 900 habitantes. Oña es una localidad con un fuerte sector de servicios. Mantiene además una actividad asociativa muy dinámica y sus vecinos se caracterizan por tener gran inquietud cultural.Top of Form 1